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El Tesoro Escondido de Guayacán

El Tesoro Escondido de Guayacán

Hablar de Coquimbo es remitirse a una historia ligada a corsarios. Es tanto así, que el club local de futbol “Coquimbo Unido”, es conocido popularmente como el equipo pirata o los aurinegros, existiendo en su insignia la imagen de un filibustero.

En el año 1578 el corsario inglés Francis Drake descubrió la bahía de La Herradura, así llamada por su forma. Desde ese mismo instante el lugar pasó a ser el refugio de piratas y filibusteros, como Bartolomé Scharp y Eduardo Davis, entre otros, quienes sembraron el terror con sus andanzas.

Pero es Francis Drake quien pasó a la historia como el más recordado azote de los mares, ya que dice el mito que dejó escondido en alguna parte de la ciudad puerto, específicamente en el sector de Guayacán, un inmenso tesoro.

Les invitamos a conocer algo más de esta historia con una nota del blog “Tesoros Nunca Encontrados”.

El tesoro de Guayacán

Link original: https://tesorosnuncaencontrados.blogspot.com/2016/08/el-tesoro-de-guayacan.html

La leyenda dice que el tesoro de Guayacán consta de un botín que supera el millón de ” piezas de ocho” (la primera divisa española de 8 reales conocida en el mundo desde 1497), y que se encuentra a 2 kilómetros al sur de Coquimbo, Chile. Cuenta la leyenda que el pirata Francis Drake, corsario al servicio del gobierno de Inglaterra, se refugió en la bahía después de pasar el extremo Sur del continente americano y específicamente el Cabo de Hornos, perseguido por sus fechorías. Encontró un excelente fondeadero y allí en las costas de Coquimbo frente al ahora llamado río Elqui, recaló y se instaló para descansar y reparar embarcaciones. Con el tiempo este lugar se convirtió, por sus excelentes condiciones para el fondeo y punto de atraque seguro para muchas embarcaciones que pasaban por estos mares.

Dice la historia que los buques que se acercaran, tenían que entrar sin su propia bandera y juramentar que actuarían contra un mismo enemigo en común, el Marqués de Mancera, Virrey del Perú. Esta hermandad azotó la latitud de los 30° Sur por más de 40 años, y es aquí donde nace la leyenda con la descarga de una misteriosa embarcación que desembarcó una gran cantidad de baúles, cajas, bultos y herramientas. De lo que ocurrió en aquel episodio nunca más se supo, solo quedó en la memoria popular la historia de que en aquella zona había un tesoro oculto de los piratas y del que nunca nadie hizo caso. Hasta que en la década de los años treinta del siglo XX, unos aventureros, buscadores de tesoro, aseguraron haber encontrado rastros de aquel tesoro, posiblemente enterrado por Drake. De nuevo el tema quedó en el olvido, ya que muchos fueron embaucados con la búsqueda del famoso tesoro.

Llegó hasta la bahía un día el hijo de Francis Drake, de nombre Henry, y durante ese episodio se forma la hermandad de la bandera negra, (bandera pirata) y desde ese día fue esta bandera la que usaron como pendón de lucha, prohibiendo a otras naves acercarse por esos lugares, que era el refugio de los Drake.

Esta gran historia concuerda con las bitácoras de los buques de la corona española en 1645, en las que la flota española  enfrenta a los piratas, matando a Henry Drake y hundiendo a la mayoría de los buques de la flota de la hermandad de la bandera negra. De este enfrentamiento logran escapar varios, algunos de ellos fueron los Capitanes Dayo y Deul, los cuales huyen, abandonando presuntamente un tesoro, el cual da pie a las leyendas que aún se cuentan.

La última aparición de la leyenda fue en el año 1973, sin mucho éxito. Hoy la misma historia, que parece revivir, retorna ahora de nuevo, con nuevos bríos.

Conclusiones.

Los antecedentes recopilados, dan pie para poder afirmar con certeza que el puerto de Coquimbo, fue realmente, tierra habitada por piratas y refugio de los integrantes de la Hermandad de la Bandera Negra, la cual aprovechando las bondades y seguridad brindadas por la bahía de La Herradura de Guayacán, usó este refugio como base de operaciones por más de 40 años, afectando el comercio de la corona española al sur del continente y logrando crear esta nube de misticismo alrededor de estos parajes. En cuanto al tesoro, no hay certeza de su existencia, sólo queda dejar volar la imaginación y continuar transmitiendo de generación en generación el mito del tesoro de los piratas de Guayacán y, de vez en cuando, al recalar a esa privilegiada bahía, echar un vistazo al sector conocido antiguamente como Playa Blanca, con la esperanza de encontrar alguna señal de su existencia.

Visitar la zona e investigar este mapa es el primer inicio para salir nuevamente en busca del tesoro.

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